Nacen las primeras muñecas sexuales con inteligencia artificial

¿Pensabais que después de las muñecas sexuales hiperrealistas el mundo de los sex shop no podría continuar innovando y sorprendiéndoos? Pues la empresa californiana Abyss, que lleva años dedicándose a la fabricación de muñecas y maniquíes de todo tipo, ha dado un salto sustancial y ha empezado a dar vida a los juguetes sexuales con formas más humanas mediante inteligencia artificial.

Matt McMullen empezó su negocio hace 20 años en su garaje fabricando maniquíes aspirando a venderlos en el mundo de la moda. Fue entonces cuando le empezaron a contactar personas interesadas en saber si los maniquíes eran anatómicamente correctos. Así nació su empresa y comenzó su rumbo hacia la fabricación de muñecas y muñecos sexuales. Él los llama acompañantes y ahora se ha propuesto dotarlos de personalidad mediante tecnología de ultimísima generación.

En un mundo en el que la inteligencia artificial es capaz de conocer a través de nuestras redes sociales e historial de navegación en Internet nuestros gustos en lo referente a películas, horarios, hábitos de vida, aficiones, etc. McMullen sueña con dotar de personalidad una de las muñecas de su taller artesano. Se llama Harmony y de su cabeza salen cables que la conectan a un iPad. En su cabeza se ha instalado una aplicación que el usuario podrá programar la personalidad que desee para su muñeca. Harmony podrá conversar y aprender de los gustos de su usuario. Su precio actual está previsto que sea de 8000 dólares y se podrá montar sobre cualquier cuerpo de RealDoll, las muñecas sexuales de Abyss.

¿Estamos delante de los primeros prototipos de robots sexuales? McMullen afirma en una entrevista a “ElPaís” que todo lo que hacen es pensando en ayudar a la gente. Él piensa que sus Harmony pueden ayudar a combatir frustraciones e instintos tan básicos del ser humano como la soledad y la tristeza. Al conocer algunos clientes y ver el vínculo que han creado con sus muñecas se ha dado cuenta de la importancia que pueden llegar a tener estos juguetes sexuales para algunas personas. No se trata de pornografía sino de una terapia contra la soledad.

Harmony es ya una realidad y podemos adquirir inteligencia artificial para acompañarnos en nuestros pensamientos más tórridos. ¿Será un boom en los próximos meses o tardaremos un tiempo en aceptarlos entre nosotros?

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